24 octubre 2009

Cachorros

Un cachorro bulldog no parece ni tan si quiere un perro: parece mas bien un muñequito de goma. Sin embargo, el primer impulso no debe imponerse a la razón, puesto que estamos eligiendo a un amigo, un miembro mas de la familia que nos acompañara durante muchos años.


En primer lugar debemos ser consientes de que esta raza no es precisamente fácil de criar. La conformación del bulldog requiere una gran experiencia antes de lograr producir buenos cachorros, sanos típicos y con buen carácter.


Existen varias posibilidades. Es posible que conozcamos al propietario de una hembra que halla tenido una camada o bien que leamos un anuncio en una revista o en la tienda de la esquina. No olvidemos que en esta raza los problemas ( especialmente de salud ) son demasiados como para correr riesgos.


El lugar mas seguro para comprar un cachorro es un BUEN criadero. Es fundamental que el criadero este reconocido por la sociedad animal de su país y sobre todo que este especializado en la raza. Por desgracia, no basta con que este reconocida. Muchos de los que se presentan como criadores en realidad se limitan a comercializar animales de muchas razas.

Un perro no es una mercancía. En el caso de bulldog estos criadores no dan garantías suficientes ni tan solo para un perro de compañía. Cuando nos decidimos a adquirir un cachorro es porque deseamos compartir nuestra vida con EL. Por lo tanto, seria absurdo un ejemplar de salud quebrantada o inestable. Para evitar riesgos puede solicitar información en la sociedad animal de su provincia.

La Cabeza del Cachorro.

El cachorro de bulldog es tan redondo y gracioso, que difícilmente un profano es capaz de entender nada, y solo un experto puede prever (a grandes líneas) como será adulto, sin embargo observando una serie de características se puede ver si el cachorro esta sano.

El interior de las orejas ha de estar limpio y no debe emanar olor alguno. El mal olor puede deberse a la presencia de ácaros (otitis parasitaria).

Observamos la piel del interior de las arrugas para ver si esta limpia y seca o si hay signos de irritación. Las mucosas han de estar bien pigmentadas (negras). Hasta los dos meses la pigmentación puede ser incompleta. No es preocupante la presencia de unas manchitas rosadas en el cachorro de muy corta edad; pero si persiste pasados dos meses constituye un defecto.

El cachorro no tiene la dentadura definitiva, sino la de leche, y por tanto no se puede adivinar si será completa. En cambio, se puede apreciar si el cierre es correcto (a diferencia de la mayor parte de razas, la dentadura del bulldog, ha de presentar un claro PROGNATISMO: el maxilar inferior debe sobrepasar al superior).

Los ojos del cachorro han de ser alegres, y sobretodo deberán estar limpios. La secreción lagrimal es siempre un mal indicio:


- Si la secreción es liquida puede ser síntoma de una irritación (conjuntivitis)
- Si la secreción esta seca (lagaña) es mas alarmante porque puede ser un síntoma de moquillo.

El Cuerpo del Cachorro


El pelo del cachorro es suave, brillante, casi inodoro (exceptuando el olor normal), la presencia de una o dos pulgas no debe ser motivo de alarma, puesto que es pragmáticamente imposible eliminar todas las pulgas de una camada, especialmente en un criadero. En cambio, una infestación de mayor entidad puede causar graves problemas de salud (anemia) y, en cualquier caso, es un claro indicio de mala gestión del criadero.

La piel del vientre debe ser lisa y rosada, sin pústulas ni enrojecimientos. La zona peri anal debe verse limpia. Las manchas amarillentas en el orificio anal indica la presencia de diarrea, y por tanto de problemas intestinales o presencia de paraisitos.


( Guia Fotográfica EL BULLDOG / Miacaela Cantini )


Historia del Bulldog Ingles


El Bulldog Inglés, símbolo en el Reino Unido. Su club de raza es el más antiguo de todos, data de 1875; así como su estándar, el primero que fue redactado en el mundo canino. El término bulldog, sin embargo, no aparece hasta 1632. Un tal Preston Earton, establecido en San Sebastián, escribió a su amigo George Wollighan de Londres pidiéndole que le enviara "un mastiff y dos grandes bulldogs" para poder comparar las proezas de los perros ingleses con los famosos Dogos de Burdeos, también valientes luchadores con toros.

A pesar de todos los estudios realizados, sus orígenes siguen siendo inciertos. según una tradición muy antigua, su objetivo era mejorar la calidad de carne, hacer correr a las reces antes de llevarlas al matadero, ya que los tratantes se habían dado cuenta de que así se conseguía que la carne fuera más tierna y sabrosa. Por este motivo, los carniceros utilizaban mastines, unos perros los suficientemente valientes como para enfrentarse con el furor de los toros; existe otro punto de vista, originalmente, antes de la prohibición, se desarrolló en Inglaterra la crianza del Bulldog de pelea.

Éste era un animal carente de formas físicas definidas, que sólo se distinguía por su terrible ferocidad, inducida por el hombre para destinarlo a brutales combates con bestias y fieras, en especial osos y toros, que servían de entretenimiento para el público en plazas y anfiteatros. Como era un animal producido para pelear, su ferocidad en el acoso y su tenacidad en el combate eran los criterios que se utilizaban para determinar la calidad de tales perros.

En Gran Bretaña se recurrió a los antepasados del mastiff para desempeñar ese papel. El origen del mastiff es objeto de discusión entre los especialistas. Algunos creen que fueron los fenicios y los romanos quienes lo introdujeron en Gran Bretaña. Aunque esta hipótesis pueda resultar interesante a primera vista, se ha de reconocer que el mismo Cesar afirma lo contrario, en particulares en sus Comentarios, cuando habla de la conquista de Bretaña (entiéndase Gran Bretaña) en la que, según indica, los molosos celtas lanzados contra las legiones romanas sembraron el pánico en éstas.


Lo que queda patente es el hecho de que sus ancestros eran perros de pelea, de los molosos, luchadores de la Antigua Grecia, llamados Molosi. Tanto el Mastiff como el Bulldog y el Boxer poseen un antecesor común pero es más que probable que fueran los antiguos Mastiff los que más influyeran en la creación de la raza, ya que la función principal de éstos era en su origen la lucha contra los toros, muy populares hacia 1209.

Cuenta la historia que en el año 1209 el inglés lord Stanford presenció por casualidad el derribo de un toro por parte de dos perros que pertenecían a un carnicero. El espectáculo le agradó tanto que decidió regalar el prado donde había tenido lugar el enfrentamiento a los carniceros para que todos los años se organizara una competición.

Con la difusión de estos combates apareció la necesidad de establecer un reglamento: el toro era atado por los cuernos con una cuerda de unos 23 metros que se fijaba a una anilla de hierro o a una estaca clavada en el suelo. Cuando el toro se acostumbraba a moverse dentro del círculo que le permitía la cuerda, se daba comienzo a la lucha. Vencía el que lograba morder al toro en el hocico, manteniendo la presa hasta que la bestia después de haber intentado inútilmente quitarse el perro de encima caía extenuadamente desangrada.


El bull-baiting se extendió rápidamente, sustentado en gran parte por la pasión de los ingleses por las apuestas. La moda se extendió también por todo el continente europeo. Durante el reinado de Isabel I (1558-1603), los combates se habían convertido en una verdadera institución. Se llegó incluso a dedicar los martes a estas actividades. Sin embargo no todo el mundo veía con buenos ojos estos combates, considerándolos de brutales y asquerosos. Finalmente se prohibieron en el año 1698 en Holanda, luego en 1834 en Francia, y un año más tarde en el Reino Unido. Evidencias de la popularidad del bull-baiting pueden ser vistas en diferentes ciudades de Inglaterra, donde arenas de toros todavía se mantienen preservadas.
En la época en que se celebraban estos combates comienza la selección de algunas peculiaridades que en la actualidad caracterizan de manera inconfundible a los bulldog. El hecho de poseer las extremidades cortas (para que al toro le fuera más difícil arrojarlo al aire), la caña nasal corta y con el vértice de la trufa desplazado hacia los ojos (para facilitar la respiración durante la presa) y la presencia de arrugas en el hocico (para que la sangre del toro fluyera sin entrar en los ojos del perro), los hizo ideales para esta brutal diversión.
En 1835 el parlamento británico prohibió esos bárbaros espectáculos, hecho que produjo la declinación del feroz Bulldog de pelea.
En 1838 el Bulldog cayó en peligro de extinción al prohibirse las peleas contra los toros; sin embargo, el señor Bill George continuó criando perros de esta raza y a él se debe su conservación.

Después de prohibirse este abominable deporte, el antiguo bulldog continuó su sangriento peregrinar combatiendo en lucrativas peleas de perros. Esto originó cruces con distintos ejemplares del tipo terrier con el fin de aumentar su velocidad. El resultado de esto contribuyó a la creación de distintas razas que en la actualidad existen.
El bulldog que todos conocemos no es el mismo que el del siglo XVI. Tras la prohibición de los combates entre animales se inició un lento proceso de recuperación de la raza que culminó el 3 de diciembre de 1860, en la ciudad inglesa de Birmingham, donde los bulldog hicieron su debut oficial en el Olimpo canino, llevados por primera vez al ring de una exposición.
Pero como el Bulldog carecía de una forma física definida se produjo un gran desorden en la crianza de la raza, al existir disparidad de criterios sobre cuáles eran sus formas típicas. Para resolver el conflicto, los criadores ingleses fundaron en 1875 el club del Bulldog, acordando en 1876 uniformar las características físicas del Bulldog mediante la aprobación de un estándar. A fines del siglo pasado la raza comenzó a difundirse por el mundo, fundándose en EEUU el Bulldog Club of America. Desde entonces la raza no ha experimentado muchos cambios salvo la tendencia cada día menor hacia animales más robustos, pesados y ultrabrevilíneos.
Fotos:
1.- Rufus
2.-Remy, Rufus & Duffy
3.-Winston & Rufus
4.-Duffy & Rufus